El sitio del aluminio extruído

El  aluminio

El aluminio es un metal que reune una serie de propiedades mecánicas excelentes dentro del grupo de los metales no férreos, de ahí su elevado uso en la industria.

 

Dentro del ciclo vital del aluminio, éste se encuentra actualmente en la etapa de madurez, es decir su producción está estabilizada desde hace un par de décadas, aunque en la industria de la automoción su uso es cada vez mayor. Esta aparente contradicción se debe a que está siendo  sustituido por nuevos materiales, como los polímeros o los materiales compuestos,  en aplicaciones en las que hasta ahora se había utilizado el aluminio. Esto mismo ocurre en mayor medida con los metales ferrosos, donde su producción sí ha disminuido, al verse sustituidos por los nuevos materiales o por el propio aluminio,  es el caso de los automóviles o motocicletas, donde cada día aparecen más motos con bastidores de aluminio y coches con suspensiones, partes del chasis y carrocería fabricados con aluminio.

 

El aluminio, cuando se habla de aluminio se tienen en cuenta todas sus aleaciones,  satisface como ningún otro metal las actuales demandas que se piden a un material estructural como son:

 

La ligereza, la densidad del aluminio ( 2,70 g/cm3 ) es realmente baja, un tercio, comparada con la del hierro ( 7,90 g/cm3 ).

 

La buena resistencia mecánica de algunas de sus aleaciones,  incluso a altas temperaturas, lo que hace que esté llegando a sustituir a aleaciones de titanio en el mundo aeronáutico, donde la ligereza unido a la resistencia mecánica son factores importantísimos.

 

Muy buena  resistencia a la corrosión gracias a la película de alúmina,  que se forma en su superficie de forma espontánea y lo protege de la corrosión.

 

Una propiedad cada vez más en alza como es la reciclabilidad donde el aluminio destaca especialmente, ya que si bien el aluminio es el metal más abundante en la corteza terrestre, el proceso de obtención del aluminio requiere una alta cantidad de energía en comparación con otros metales como puede ser el acero, pero esta cantidad de energía se reduce enormemente , pasando al 5%, en el proceso de producción secundaria (reciclaje) para el caso del aluminio, provocando que la industria lo tenga muy en cuenta a la hora de ahorrar dinero en forma de energía.

 

Como propiedades físicas del aluminio caben resaltar, su alta conductividad térmica y eléctrica, esta última le hace adecuado para muchas aplicaciones dentro de la industria eléctrica, su baja temperatura de fusión  unido a su elevada temperatura de ebullición hacen al aluminio muy idóneo para la fundición.

 

El aluminio cristaliza en la red FCC ( ó CCC ) y no sufre cambios alotrópicos, lo que le confiere una alta plasticidad, aunque las propiedades mecánicas varían enormemente según sean los elementos aleantes y los tratamientos termomecánicos a los que se haya sometido el aluminio.